La oveja Carlota se sube a los árboles, se tira al arroyo e incluso sube por las peñas más escarpadas.
Todo cosas impropias de una oveja.
El resto del rebaño se lo recrimina.
Sin embargo, un día el pastor sufre un accidente y sólo hay alguien capaz de ir en busca de ayuda: Carlota.





